Capital del ruido. Encuesta: para el 80% de la gente, la Ciudad es ruidosa

La mitad de los consultados culpó al tránsito y en especial a los colectivos. Dicen que son antiguos y les falta mantenimiento. Las obras en construcción, también entre las quejas.


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De todos los ruidos molestos, para la mitad de los porteños el peor es el del tránsito, según una encuesta reciente. El gran problema parecen ser los colectivos, y mientras la Ciudad le echa la culpa a la antigüedad del parque automotor, los empresarios del transporte dicen que tienen todo en regla.

La encuesta fue realizada por la empresa GAES, especializada en brindar soluciones auditivas para las personas, entre 1.241 porteños. El 78,1% de la gente consideró que Buenos Aires es una ciudad bastante o muy ruidosa. Y el 49,5% de los consultados respondió que el peor ruido es el tránsito en las calles. En segundo lugar, lejos (11,6%) se ubicaron los ruidos de las obras en construcción. El podio lo completaron las conversaciones en voz alta (9,6%).

El ruido no sólo es molesto, también es perjudicial para la salud. Una conversación normal puede alcanzar lo 60 decibeles, lo que no trae problemas. Pero un bocinazo que alcance los 90 db ya produce una sensación molesta. Y un petardo que estalle al lado de una persona, y llegue a 150 db, puede provocar desde un dolor agudo hasta una sordera permanente.

Dentro del tránsito, los que más ruido generan son los "gigantes", los colectivos y camiones. La ley del Ruido indica que el tope para los colectivos es de 83 decibeles, pero el año pasado la Defensoría porteña publicó un informe en el que habían medido que algunas unidades superaban los 125 db.

Los controles se hacen, pero no parecen ser suficientes para frenar los ruidos. Durante el año pasado la Agencia de Protección Ambiental (APA) de la Ciudad realizó 19.537 inspecciones a colectivos, y en 580 casos encontró que los vehículos generaban más ruido del permitido. Fue el 35% del total de multas realizadas. En lo que va del año ya hicieron otras 210 multas por exceso de ruido.

La discusión viene por el lado de la antigüedad del parque de los colectivos. La ley de Tránsito indica que las unidades deben dejar de circular cuando llegan a los diez años de antigüedad. Pero desde la crisis, la Secretaría de Transporte de la Nación viene prorrogando ese límite, porque los empresarios dicen que no tiene dinero para renovar la flota. Así, hoy tenemos en la Ciudad colectivos de hasta 13 años (ver Una prórroga...)

Graciela Gerola, titular de la APA, aseguró: "La gente tiene razón en quejarse de la contaminación sonora, que es el principal problema de Buenos Aires, como de todas las grandes ciudades. El principal inconveniente es la antigüedad de los colectivos, pero lamentablemente eso lo maneja el Gobierno nacional, no nosotros. De hecho, algunas unidades nuevas con el motor atrás no tienen buena ventilación, y entonces les levantan la tapa, lo que termina provocando que el motor haga más ruido que el caño de escape. Con las inspecciones que hicimos logramos que un 15% de las unidades dejara de circular porque se excedía en los ruidos permitidos, pero tampoco podemos ir más allá porque nos quedaríamos sin colectivos".

Los transportistas afirman que cumplen con la normativa. José Troilo, presidente de la Asociación Civil del Transporte Automotor, afirmó: "El problema no es la antigüedad de los vehículos sino su mantenimiento. Y de hecho pasamos por varios controles. Además de los que hace la Ciudad, las unidades de hasta diez años deben pasar por dos controles anuales obligatorios en talleres oficiales, en los que una de las cosas que se mide es el ruido. Y los de más de diez años deben ir cada cuatro meses. A esto también se suman controles periódicos que hace la CNRT en las terminales. Otro tema es que la Ciudad hace los controles en la calle, y allí se filtran otros ruidos que influyen en la medición, por eso puede ser que tengan más unidades sancionadas, pero en realidad son muchas menos las que no respetan el límite de decibeles".

Junto con las sanciones, la APA está desarrollando un prototipo de colectivo híbrido (con un motor diésel chico que sirve para encender otro eléctrico) que estaría listo hacia mitad de año. En otras ciudades del Mundo, donde ya se los utiliza, se comprobó que reducen hasta un 65% la emisión de ruidos. Claro que la duda es cuánto saldrá producirlos en serie para que con el tiempo puedan reemplazar la flota actual. El prototipo cuesta unos $ 800.000, cerca del doble que una unidad común.